Recomendaciones para leer los cuentos de los VULPI con tu hijo de 2 a 9 años

  • Si el niño sabe leer: anímalo a que lea algunas de las páginas o frases del libro contigo. Esto no solo fomentará su participación activa en el proceso de lectura, sino que también le dará la oportunidad de sentirse más conectado con el material. Si encuentran palabras o conceptos difíciles, estén preparados para explicarlos juntos.

  • Lee con Entusiasmo y Expresividad: Al leer los cuentos, utiliza expresiones faciales, cambios de voz y gestos para hacer la experiencia más emocionante y cautivadora para tu hijo. Esto ayuda a mantener su atención y aumenta su disfrute del cuento, eso funciona específicamente con niños de edad preescolar (3 a 5 años).

  • Crea rutinas: Establece rutinas regulares de lectura de cuentos con tu hijo, como parte de su rutina antes de acostarse o durante momentos de juego tranquilo. Los niños prosperan con las rutinas, ya que les brindan un sentido de seguridad y previsibilidad, lo que a su vez ayuda a reducir la ansiedad de lo que están viviendo.

  • Surgimiento de emociones fuertes: Si durante la lectura del cuento surgen emociones fuertes por parte del niño, es importante detenerse y abordar esas emociones de manera comprensiva y solidaria. Tomarse el tiempo necesario para validar y reconocer las emociones del niño puede ayudarlo a sentirse escuchado y apoyado en un momento desafiante. (Véase guía emocional).

  • Involucramiento de la Familia: Invita a otros miembros de la familia, como hermanos o abuelos, a participar en la lectura del cuento. Esto puede ayudar a crear un sentido de apoyo y comprensión en toda la familia.

    • Antes de invitar a otros miembros de la familia, como hermanos, abuelos o primos, a participar en la lectura del cuento, es importante consultar con el niño para asegurarse de que se sienta cómodo con su participación. No se recomienda involucrar a más familiares la primera vez que se lee el cuento, ya que esto puede abrumar al niño.

  • Fomenta la lectura independiente: Coloca los cuentos en un lugar accesible para él para que pueda leerlos cuando quiera. Esto le brindará la oportunidad de reflexionar y explorar las historias de manera individual, conectando más con las historias.

    • Aunque el niño aún no sepa leer, tener acceso a los libros con imágenes le permite explorar las ilustraciones y expresar sus emociones de manera simbólica a través de las ilustraciones. Además, manipular los libros puede proporcionarles una sensación de control y autonomía en un entorno médico donde a menudo se sienten limitados.

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